Giovanni-Hidalgo Foto

El legendario percusionista Giovanni Hidalgo nació en Puerto Rico en 1963 y creció en una casa llena de tambores, congas y timbales tocados por su padre y abuelo, ambos músicos también.

Hidalgo comenzó a tocar con sólo 8 años de edad en una conga, hecha por su padre de un barril de madera. El también practicaba en otros instrumentos de percusión, aplicando su gran talento y convirtiéndose en uno de los mejores percusionistas latinos en el mundo de hoy. El sonido que otros percusionistas crean con los palos, Hidalgo lo crea con sus manos. Su rápida precisión de “relámpago” es particularmente admirada por otros.

Hidalgo comenzó a ser popular fuera de su nativo país, Puerto Rico, a comienzos de los 80. En 1981 se fue a Cuba a trabajar con Batacumbele. Allí conoció a Changuito y la carrera de Hidalgo tomó un rumbo diferente. Los dos artistas estaban en perfecta armonía y esto es evidente en el álbum “Batacumbele’s Debut”. Donde Hidalgo presenta la increíble técnica percusionista de manos, dándole una prominencia instantánea entre los músicos alrededor del mundo.

Hidalgo se inspiró de los músicas cubanos con quien el actuaba, y ellos al mismo tiempo también se enriquecieron de la experiencia. Muchos trataron de replicar la técnica de Hidalgo e incorporarla a su estilo de música, llamada “Songo”. Este efecto fue reproducido en Puerto Rico donde la música cubana era un éxito rotundo.

La compenetración y amistad de por vida con Changuito solo fue un precursor, unos años más tarde, a la relación similar que Hidalgo forjó con el jazzista legendario norte americano, Dizzy Gillespie. Hidalgo conoció a Gillespie mientras actuaba con Eddie Palmieri en Nueva York. A Gillespie le gustó lo que escucho de Hidalgo y sugirió una futura colaboración. Esto ocurrió en 1988, cuando Gillespie le pidió a Hidalgo de tocar con él en la “United Nations Jazz Orchestra”.

En 1992 Hidalgo aceptó una posición para enseñar en el Berklee College of Music en Boston, donde pasó 4 años, de los que Hidalgo dijo, «Yo estaba enseñando y aprendiendo al mismo tiempo”, y «yo fusioné todo tipo de ritmos—puertorriqueños, cubanos, dominicanos, de reggae, africanos, y de jazz”, con canciones como “Bahia San Juan” de su álbum  “Villa Hidalgo”